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Mostrando las entradas etiquetadas como ingredientes

Érase una vez... Mantequilla de anchoas.

Érase una vez una Cuentista que llevaba muuuuucho tiempo queriendo preparar mantequilla casera. Un buen día vio que casi todo el mundo que había preparado alguna vez la mantequilla casera la aliñaba con anchoas y coincidían en decir que era deliciosa. Y se puso manos a la obra. Es tan sencilla que no comprendía porqué había tardado tanto en hacerla, cuando estuvo hecha metió una rebanada de pan en la tostadora para probarla. La probó. En silencio esperó a que llegara el probador del Reino y solo pudo decir: "Creo que después de hacer lo que vas a probar hoy me retiro de la cocina, no quiero probar más cosas nuevas, he hecho una receta con tanto sabor y tan poco trabajo que he llegado a mi top." Menos mal que no lo prometió porque por supuesto no lo ha cumplido, he seguido probando recetas, todas las semanas caen dos o tres cosillas nuevas en la cocina de nuestra Cuentista, unas con más futuro que otras. Pero esta mantequilla hay que probarla y hay que co...

Erase una vez... Tomates cherry al horno

Para que luego digan que no comemos por los ojos. Un sabor increíble en dos formatos que hablan idiomas distintos.  ¿Cuál os gusta más? Ya sabéis que nuestra Cuentista va siempre a la caza de recetas. Su intención es ir recopilando recetas en un sitio al que poder acudir siempre que quiera desde cualquier reino del mundo. Su propio libro de cocina con las recetas a su gusto y siempre a mano. Además en ese sitio, que para ella es un reino, intenta escribir recuerdos y anécdotas de su vida y de las personas que habitan en su mundo, con el paso de los años vuelve a releer (una y otra vez) algunos cuentos y con ello vuelve a vivir esos momentos.  No imagináis cuantas veces consulta la recetas del Reino, normalmente intenta unir las recetas a las personas, otras une un ingrediente a un recuerdo, otras simplemente son recetas que la enamoran y hace suyas, de su libreta. Cuando tiene una idea (o una remodelación de idea ajena) la anota en una libreta para no olvi...

Érase una vez... el pulpo

Érase una vez… Una Cuentista que se quiso convertir en bruja por un día. Decidió construir una casita pequeña en el Reino, dentro de ella quería guardar trucos que se iba encontrando cuando salía a pasear por la aldea y los bosques…  Los habitantes del reino guardan tesoros que comparten con ella y no quería perderlos, si en algún momento alguien necesita uno de ellos… sólo tiene que entrar en la pestaña mágica "Abracadabra" y buscar. Poco a poco nuestra Cuentista irá guardando la magia en la casita y si las estrellas se  alinean y aprende cómo... abrirá una pestaña en la parte superior para que sea más sencillo encontrar todo.   He querido abrir este espacio con un cuento de miedo: ¡¡EL TERROR DE LA COCINA !! Cocer pulpo tiene el don de provocar temblor de piernas y miedo en los huesos, lo mejor es probar el método que más nos guste y mantenerlo. Os traigo varios sistemas muy sencillos para que la carne de un pulpo nos quede tierna. Lo primero...

Érase una vez... El aceite

Érase una vez un Reino sin aceitunas… La falta de sol y la tierra arcillosa no permitían que los olivos fueran felices en esa tierra, las aceitunas no querían vivir allí. Pero nuestra Cuentista no siempre vivió en tierras arcillosas… hace muchos, muchísimos años, vivió en tierras áridas y soleadas, llenas de olivos. Mientras paseaba imaginaba sus vidas, unas vidas paralelas a las humanas… Algunos viejos olivos estaban tan retorcidos que claramente eran los abuelos de los pequeños gemelos que estaban detrás, el orgulloso padre los protegía con su sombra… oía los susurros del viento entre sus ramas y sabía que era la madre aconsejando a sus pequeños que dejaran de jugar con sus ramas o se partirían. Si las ramitas no se partían podrían crecer preciosas aceitunas y de ahí el tesoro más valioso que un olivo puede darnos: El aceite. Y de aceites os quiero hablar hoy. Los italianos tienen un dicho: para que un aceite sea bueno los olivos necesitan las tres “S” sec...