Érase una vez... el sabor. No hay color, una vez pruebas el pan de molde casero, unas tostadas (da igual si es dulce o salada) hechas con esta receta, comprendes que lo que se vende en los supermercados debería estar en la misma zona que el papel de cocina ya que el sabor está en la misma línea. De la despensa: 450 gr. de harina panadera (o de fuerza) 135 gr. de agua 135 gr. de leche 45 gr. mantequilla sin sal 3 gr. de levadura seca de panadería 10 gr. de sal Manos a la obra: 1. Entibiar el agua a 37º (temperatura de la piel, que no notemos frío ni calor) 2. Echar la levadura en el agua, remover y dejar reposar unos minutos para que se active. 3. Mezclar todos los ingredientes en un recipiente y dejar reposar 10 minutos, amasar sobre la encimera. Es una masa muy fácil y dejará de pegarse en nada. 4. Bolear la masa y colocar en un recipiente tapadita durante un par de horas (en invierno a mí me ha llegado a llevar tres horas y media, no os preocupéis si veis que tard...
Érase una vez... Una madre que siempre echaba la cantidad correcta de sal en la comida y contaba cuentos maravillosos a sus hijos por la noche. Al anochecer cuando el padre se iba a trabajar, acostaba a sus dos hijitos con ella, uno a cada lado mientras decía: “¿Queréis que os cuente un cuento de sal y pimiento?” Muchísimos años después me gustaría mezclar esos ingredientes y compartir con vosotros el gusto por la cocina y los cuentos de la vida.