Tatatachán, tatatachán..... No quepo en mi regocijo culinario. Estoy sorprendida y orgullosa con ésta receta. Definitivamente hay que quitar el "novato" al cocinero novato, o poner un "ex" delante de cocinero. Os recuerdo que después de ver las tortitas estrelladas que consiguió hacer, cedí un hueco al ex cocinero novato para que nos mostrara su evolución con una receta y aquí están los resultados. Impresionante. Aquí dejo lo que ha preparado para todos, no he metido mano en nada. La receta, el cuento y la foto han llegado directamente desde Elche a la cocina de "Cuentos de sal y pimienta" Primeramente agradecer a la señora Cuentista que me haya cedido Cuentos de sal y pimienta para contar éste rececuento; gracias, gracias, gracias. Érase una vez un cocinero novato que nunca se había tenido que preocupar por cocinar, así que ni era cocinero, ni era novato, ni era “na de na”. Hasta entonces apenas sabía preparar una pasta al ...
Érase una vez... Una madre que siempre echaba la cantidad correcta de sal en la comida y contaba cuentos maravillosos a sus hijos por la noche. Al anochecer cuando el padre se iba a trabajar, acostaba a sus dos hijitos con ella, uno a cada lado mientras decía: “¿Queréis que os cuente un cuento de sal y pimiento?” Muchísimos años después me gustaría mezclar esos ingredientes y compartir con vosotros el gusto por la cocina y los cuentos de la vida.