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Mostrando las entradas etiquetadas como pollo

Érase una vez... Muslos de pollo con pimienta.

Érase una vez… una voz al teléfono. Nuestra Cuentista no conoce al protagonista del cuento en persona… Sabe que trabaja en Madrid, que trabaja entre audífonos y que le gustan las comidas sencillas, el pollo, la pasta… Pero sobre todo sabe que es una persona extraordinaria y quiere agradecer con este plato la enorme ayuda que ha recibido de él. Muchos de los habitantes del Reino sabéis que nuestra Cuentista trabaja con personas que tienen problemas de audición, el protagonista del cuento de la semana pasada os hablaba de Mario Caracciolo … uno de mis pacientes favoritos… mi guapo italiano que trae sus recetas para que las pueda compartir con todos vosotros. Pues bien, hace tres años, al mismo tiempo que Mario… Manuel entró en mi vida. Siempre acompañado de Sofía, su dulce y pausada esposa, tenía problemas con sus audífonos y juntos conseguimos solucionar su problema y traer el mundo a su vida. El verano pasado vino, tenía problemas de nuevo y durante semanas ...

Érase una vez... Pollo a la zorra.

A priori pueden parecer dos ingredientes difíciles de mezclar… salvo en nuestro Reino… Érase una vez un zagal... hablamos, claro está, del padre de nuestra Cuentista. Para todos aquellos que no lo sepan... un zagal es un joven pastor de ovejas. El zagal creció y cuando se hizo mayor, por los avatares de la vida, terminó viviendo en un pueblo de la montaña cántabra. Un buen día decidió “echar unas gallinas”. Lo primero que hizo fue fabricar un gallinero. Su pequeño nieto Minichef quiso una casita igual en cuanto vio lo que había construido… Una zona con cemento, otra de tierra para que pudieran picotear bichillos y tierra, una casita de madera con dos entradas, nido cerrado para poner huevos y palo para que pudieran dormir en alto. Todo un lujo gallineril. ¡¡Qué contentas y felices estaban las gallinas!! Tanto, tanto, tanto, que decidieron no poner huevos, se dedicaron a pasear, comer y darse la gran vida durante los primeros cinco meses. El zagal y la madr...