martes, 18 de marzo de 2014

Érase una vez... Arroz al horno




El arroz en mi casa siempre se sirve con el mismo acompañamiento, un comentario de mi madre: “No sé qué tal me habrá salido, porque ya sabéis que no tengo mano para el arroz”.

Y eso es mentira, mentira cochina, mi madre SIEMPRE prepara un arroz riquísimo, eso sí… no tiene un nombre específico en plan “paella mixta” “paella” “arroz a banda” “arroz con costra”… Es arroz a “su estilo libre” una veces con marisco, otras con pollo, con conejo, con costilla, con mezcla de dos, es un arroz “a lo que tengo en el frigorífico”. Y ese es el arroz de mi vida, con el que he crecido.

Hace unos años, ya estaba yo por encima de los treinta,  fui con un grupo de amigos a una arrocería estupenda y probé por primera vez “arroz al horno”. Sinceramente, yo no sabía ni que existía eso y me quedé “pasmá”  con lo delicioso que estaba. Servido con un recipiente de all i oli casero para el que quisiera poner un poco.
Y allí estaba yo, buscando sabores y anotando ingredientes de cabeza para poder hacerlo en casa.

Ya sabéis que lo mío son los cuentos, no sólo las recetas y por eso os contaré que una vez me fui a pasar un fin de semana a Portugal a comer bacalao (que no me gusta). De camino, hicimos noche en Zamora y pasé un día en Pereruela, viendo el barro con arcilla refractaria natural, los hornos, las cazuelas… y me enamoré de esa maravilla.

También os diré que tengo una cabaña pasiega en medio de la nada, pegada al río y me empeñé en instalar fuera de la cabaña un horno de leña de Pereruela, me lo tuvieron que traer cruzando media España en un remolque, tuvimos que bajarlo “a peso (500 kilitos)” por el camino de cabras embarrado y en pendiente que va desde la carretera a la zona en la quería instalarlo y por supuesto QUISE ESTRENARLO A LO GRANDE. Invité a unos amigos a pasar un fin de semana y me dispuse a jugármela con el arroz al horno, AL HORNO DE LEÑA.

Y después de esa primera vez…. Lo he repetido con cada visita nueva que no lo ha comido, la mayoría cuando vuelve me pide que lo haga de nuevo, debe ser que está bueno!!!

Que me perdonen los puristas de los arroces, lo hago a mi manera con los ingredientes que identifiqué en la arrocería y como me sale bueno…repito siempre la misma receta.

De la despensa:



Arroz bomba (entre 80 y 100gr por persona)
Caldo de carne/pollo (Es un arroz seco por lo que la cantidad de caldo que debemos usar es exactamente el doble que la de arroz).
1 Pimiento rojo hermoso
1 Pimiento verde italiano.
1 cebolla.
1 cabeza de ajos.
Panceta o 2 filetes de lomo de cerdo (adobados o frescos).
Dos chorizos para cocinar.
Media morcilla de arroz.
1 puñado de garbanzos cocidos (yo uso de bote bien enjuagados).
Sal.
Aceite de oliva virgen.

Manos a la obra:
El caldo hay que echarlo hirviendo, por lo que habrá que ponerlo a calentar mientras llevamos a cabo el resto de los pasos.

El horno debe estar caliente a 200º calor arriba y abajo. Sin ventilador.

1. Cubrir la base de la paella con aceite.

2. Echar las verduras picadas en trozos no demasiado grandes y sofreír con un poquito de sal para que suelten sus jugos a fuego medio.

3.  Añadir el chorizo cortado en rodajas de 1 cm. de grosor y dejar que se haga con las verduras, soltará su grasita e impregnará con su sabor las verduras. Cuando empiece a soltar su aceite, echar la panceta (o los filetes de lomo) cortada en tiras.

4. Echar el arroz sobre todo lo que tenemos cocinándose y dar unas vueltas con la cuchara de madera hasta que pierda la opacidad y se quede un poco translucido.

5. Echar el caldo hirviendo en la paella con todos los ingredientes. Con la cuchara de madera mover un poco para que se organicen los ingrediente

6. Es muy importante que el caldo no pierda mucha temperatura antes de meterlo en el horno, por lo que conviene no entretenerse media vida en éste paso. Tenemos que colocar la cabeza de ajos cortada por la mitad en el centro de la paella, 4 ó 5 rodajas de morcilla en forma circular (como si fueran los números de un reloj) y echar los garbanzos repartidos por encima. Meter todo en el horno 20 minutos.

Ésta es la pinta que tendrá cuando saquéis la paella del horno...



Y colorín, colorado, ésta receta se ha acabado...


8 comentarios:

  1. Pues no recuerdo yo haber probado esta delicatessen. Una razón más (si no me ha fallado la memoria) para retorcerte el pescuezo cuando vaya, y no queda mucho.
    Como me preocupa que las patatas en to crudo en casa solo me las coma yo, será más fácil practicar el arroz al horno que posiblemente nos guste a todos.
    Muy interesante la parte de la velocidad, lo mejor para calmar el estrés del que hace algo por primera vez. Gran consejo, me veo lanzando la morcilla aleatoriamente por la paella, pareciéndose en efecto a un reloj, pero de los que pintó Dalí.
    Lo de la aspecto que tendrá el plato al sacarlo del horno, está por ver. Dudo que lo que yo saque se parezca a la foto, pero en fin, me rascaré un poco la cabeza con la cuchara de madera a ver si se organizan mis pensamientos.
    Habría que añadir a los rececuentos el apartado Utensilios o herramientas y sus correspondientes medidas, así como saber si lo que vamos a hacer es para uno, dos o un regimiento de comensales. Vamos, lo que viene a ser resolver de la mejor manera posible la gran duda de las cantidades.

    Por último, mamá poniendo la venda antes de la herida es muy típico de ella. A otro nivel, mi perro Gus iba a morirse nada más llevarlo a casa, de eso hace ya casi 14 años. Lo dijo unas treinta veces la tarde que nos lo dieron, como preparándose por si realmente pasaba. Es muy pequeña, la señora Julia.

    ResponderEliminar
  2. Te permito corregirme la frase de "la aspecto", es lo que tiene el uso de los sinónimos, originalmente ponía "la pinta".

    :-(

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Queridísmo hermano... creo recordar que has probado ese arroz en el horno de la cabaña hace muchísimo y si no lo has probado... ¡¡es porque no vienes a verme lo suficiente!!
      Si no lo habéis comido hay que poner remedio, la próxima vez que vayamos a la cabaña lo preparas para todos y nos deleitas con tu donaire, gracia y soltura en la cocina.

      Espero haber solucionado el tema de las cantidades, cuando tienes razón (en muy contadas ocasiones), la tienes y te la doy... a regañadientes, pero te la doy.

      Voy a poner una entrada con todas las fotos de las churritortas que me han llegado para que todos podamos reírnos. Con el arroz no hay posibilidad de "cag.rla" porque no hay que remover, no hay que dar la vuelta a nada y sobre todo y muy importante: NO CABE EN LA SARTÉN ESTRELLA.

      Eliminar
  3. Bueno, pues, debo decir que el arroz al horno ha sido un éxito. Nos ha gustado a los 3 y ha sobrado para que me lleve una racioncita el lunes al trabajo. Sin especiales incidentes, he seguido las instrucciones y voilà, arroz al horno listo. Dejo foto con el resultado final:
    https://www.dropbox.com/s/uy8q52ehtclfj36/la%20foto.JPG

    ResponderEliminar
  4. Menos mal que empiezas a sacar tus dotes culinarias....confío plenamente en ti y dentro de poco podremos disfrutar todos de la foto de tu arroz!

    No voy a sacar sólo tus vergüenzas. Sinceramente no creo que desistas y te conformes con las churritortas, espero tu foto de orgullosas tortitas en breve ;)

    ResponderEliminar
  5. Estimada cuentista:
    Me dirijo a usted en esta ocasión para contarle que quizás me decida este fin de semana a preparar su arroz al horno (he hecho un pacto con las muletas y un par de sillas), que tan buena pinta tiene. He de decirle que aunque yo sea un novato en el arte de la cocina, sé preparar un arroz de rape y gambas que se chuparía usted los dedos. Quizás le cuente un cuento un día de estos.
    A lo que iba, que me ando por los cerros de Úbeda y dejo al lado la cuentión que me ha hecho comunicarme con vos.

    ¿Qué ven mis ojos? ¿Será que la medicación me está afectando?
    ¿Podría usted señora cuentista decirme dónde se puede conseguir el arroz que ha usado para la receta? ¿Es arroz "La Cuentista"?
    Creo que hasta que reciba respuesta, voy a leer el prospecto de las inyecciones que me estoy poniendo.

    Un saludo afectuoso de su adminador novato.




    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado novato... ese arroz lo hacen en exclusiva para mí. Siento decir que no podrá usted encontrarlo en ningún sitio.

      No pongo en duda que hará el arroz al horno este fin de semana, siendo usted un "pofesional" de los arroces y viviendo en tierra de ellos, le propongo un reto: Haga un arroz al horno cambiando los ingredientes cárnicos y ofrezca usted una alternativa elegante...

      Si se anima a ello, la próxima vez que venga usted por estas tierras prometo hacerle entrega de un envase de arroz "La cuentista"

      Eliminar
    2. Estimada Cuentista:
      Me dirijo a usted con orgullo y satisfacción ya que hoy he preparado el maravilloso arroz al horno que nos propuso hace unos días. "Arroz al horno roto" lo he llamado yo.
      Paso a relatarle mis peripecias con la elaboración. Antes de nada, decirle que soy novato en el arte de la cocina, lo cuál creo que tiene más mérito debido a las dificultades que me he encontrado.
      He hecho un par de cambios con respecto a su receta original (bueno, tres).
      El primero ha sido el tipo de arroz, como bien me dijo usted, no he conseguido el mismo tipo de arroz que usted, pero no ha importado nasoluto.
      En segundo lugar no he usado pimiennto verde porque no me quedaba ninguno.
      Y en tercer lugar, no he usado morcilla porque no me gusta, así que la he sustituído por sobrasada. Sí, sobrasada, se me ha ocurrido así, "pin", sin más... y ha quedado espectacular.
      El caldo ha tenido que ser proveniente de concentrado de caldo, puesto que el que tenía casero y congelado, lo descongelé para no recuerdo qué y se me ha echado a perder. Tampoco ha tenido importancia porque como bien ya he dicho, ha quedado espectacular.
      El problema ha venido con el horno. Tengo el horno roto (la pierna y otras cosas también), pero el horno era lo que importaba hoy. No funciona el termostato, por lo que he tenido que poner es su interior un termómetro que me regalaron, para así poder comprobar a qué temperatura está. No se imagina usted señora cuentista, el estrés que eso supone. Estar delante del horno mirando la aguja, encendiendo y apagando para que ni suba ni baje. A mi retoño lo tenía pegado al cristal controlando. "Papá que va por 220!", "apaga apaga!", "papá que baja!", "Chufa chufa!!" y así.
      Ha sido un no vivir hasta que por fin lo he sacado y dejado reposar casi diez minutos, hasta que le hemos hincado el tenedor.
      Hemos repetido, ambos. Repito, espectacular.
      He de decirle señora cuentista que soy más de arroces de pescado o a banda, que de los de carne y que tampoco soy de chorizos. Tengo que quitarme el sombrero ante tal maravilla de arroz, que por supuesto a partir de hoy, volveré a repetir muchas veces más.
      Adjunto fotografías que muestran mi hazaña, porque para mí lo es señora cuentista.

      http://imageshack.com/a/img34/8702/c5g4.jpg
      http://imageshack.com/a/img46/9812/5l7d.jpg

      Reciba un cordial saludo de su admirador novato.

      Eliminar