Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Feliz cumpleaños

Érase una vez... brioche horneado con leche

Érase una vez una casita en un río que inspira para cocinar. Y este es el resultado de esa inspiración... un brioche hecho formando bolas, en el horneado he añadido leche, azúcar y un poquito de vainilla que se queda en la base del molde y forma una capita parecida a la crema pastelera en la parte baja del brioche, esta capita endulza el pan lo justo.  He mezclado recetas de las que me gustan a rabiar y creo que me he enamorado de este dulce para siempre. Un amor para toda la vida. Hay que dedicarle su tiempo y un poquito de trabajo para bolear y formar el brioche... pero ¿acaso no es amor y trabajo lo que se necesita para que el amor sea para siempre?  Pues ya está. A querer se ha dicho. De la despensa 350 gr. de harina de fuerza o panificable (12,50 proteína) 180 gr. de leche entera 1 huevo mediano 35 gr. de azúcar blanquilla 5 gr. de sal 3.5 gr. de levadura seca (10 de levadura fresca) 45 gr. de mantequilla a temperatura ambiente. P...

Érase una vez... tarta de chocolate

Ya os os he comentado alguna vez que no me gustan las tartas y no me gusta el chocolate. El bizcocho de chocolate es de los pocos que tampoco disfruta el pequeño hermano Cuentista, se lo come si hay que comérselo pero no lo disfruta. Esta tarta nos gustó mucho a los dos, la hice para el cumpleaños del pequeño Minichef y queda realmente deliciosa y encima parece profesional!!!! De la despensa: Para el bizcocho base: 4 huevos 250gr. harina de repostería 1 sobre de levadura Royal 300 gr. azúcar moreno. 85 gr. cacao en polvo 110 gr. aceite girasol 100 gr. aceite de oliva 225 gr. leche. Para la crema de trufa: 300 gr. Chocolate cobertura 175 gr. Azúcar 1 litro de nata para montar Manos a la obra: La crema de trufa hay que prepararla el día antes. Crema de trufa: 1. Calentar la nata con el azúcar. Cuando rompa a hervir retirar el cazo 2. Echar el chocolate a la mezcla y batir hasta que se funda e integre. 3. Volver a colocar el cazo ...

Érase una vez... un muffin de chocolate

Érase una vez… Una Cuentista que durante un tiempo mantuvo las ventanas de su cocina cerradas. Las ventanas estaban cerradas, pero el horno se abría y cerraba sin parar y los fogones ardían probando nuevas recetas, nuestra Cuentista seguía cocinando y buscando nuevos cachivaches con los que preparar delicias para los habitantes del reino. Hace unas semanas decidió abrir de nuevo las ventanas y permitir que el aire se llenara otra vez con el olor de los fogones. La receta que os traigo hoy es una receta robada en secreto. La horneaba una chica muy original en una cafetería tan original como la dueña, en la cafetería se preparaban unos deliciosos dulces caseros. Un día encargaron a la repostera que hiciera unas muffins para una fiesta. El día del encargo coincidió que nuestra Cuentista estaba con la repostera en su cocina y como algunas veces es un poco gamberra… se aprendió la receta “sin querer”. Pero un buen día la repostera se fue a un reino lejano y desde entonces d...

Érase una vez... Txaka.

Érase una vez una Cuentista que se fue a vivir al norte de España… En lugar de cuento hoy traigo una dedicatoria… a “ la Pepa ”, cuando escribí esta entrada hacía unas semanas de su  cumpleaños, ahora hace varios años, varios meses y unas semanas. No tengo verguenza... tengo la trastienda del Reino lleno de recetas, cuentas y fotos que llevan años esperando ver la luz. La última vez que quedamos todos juntos, “ la Pepa ” regaló a la Cuentista el precioso recipiente con forma de muñeco de la foto. Cuando Marijose vio el cuenco se acordó de nuestra Cuentista y de su reino de cuentos y decidió comprarlo para poder regalárselo cuando volvieran a verse. Gracias Marijose… Por comprarlo y sobre todo por acordarte de mí. He decidido estrenarlo con una de las recetas favoritas de tu amigo... lo he rellenado con su picoteo favorito y así y por el poder que me he otorgado en el Reino de “Cuentos de sal y pimienta” os uno el resto de vuestras vidas en este mundo mági...

Érase una vez.... Tarta de fresas y nata.

Érase una vez… Una receta que une personas. Un cuento que escribí hace la friolera de tres años para Ana Q. con una receta que siempre tengo unida al hada rubia Sonia con quien he preparado siempre esta preciosa tarta.  ¿Qué hace que las personas conecten? ¿Qué hace que surjan corrientes de afinidad sin haber hablado nunca? Pues eso es lo que ocurre en este Reino, Sonia no conoce a Ana, Ana no conoce a la Cuentista y la Cuentista no conoce a Ana. Pero la magia del Reino y de este cuento unió a las tres hace más de dos años y hoy traigo ese recuerdo. Todos sabéis que una vez nuestra Cuentista se pinchó y una gran pena llenó su cocina, también sabéis que una parte de la cura llegó a través de un reino lleno de masas y panes, un lugar en el que trataron la dolencia de nuestra pequeña Cuentista a base de harinas… Pues hoy os quiero hablar de una de las personas que utilizó la harina sanadora, Ana Qasimi. Ana entró sin quererlo (y sin saberlo) a formar parte de l...

Érase una vez... Carcamusas.

Érase una vez... una despensa llena de curiosos ingredientes. Un pequeño Minichef decidió entrar un día dentro de la despensa mágica. En el estante de la derecha encontró un bote de cerámica talaverana... como su mami. Dentro había guisantes, a su padre le encantaban los guisantes. En el estante de arriba a la izquierda vio una pieza de magro de cerdo que había comprado su abuela Paula, la mamá de su papi. Y justo en un cajón de madera antiguo situado enfrente de la puerta había un cuenco de barro y un delantal de su talla. Estaba claro. Todos los ingredientes parecían querer decir: Prepara un plato para tu papá. Debía cocinar él y debía ser algo realmente delicioso porque era el cumpleaños de su papi y quería darle una sorpresa cocinando él todo por primera vez en su vida. Nada de ayudar en un paso de la receta, debía hacer todo, todo, todo. Se puso a pensar y de pronto lo tuvo claro, utilizando todos los ingredientes de la despensa mágica iba a preparar ...

Érase una vez... Pizza.

Hoy no es martes, ni viernes... hoy no tocaba cuento, pero es un día muy importante para nuestra Cuentista, tan importante que sólo va a escribir un cuento en toda la semana. Para una personita muy especial. Érase una vez una princesa heredera… Cuando la princesa era una pequeña de 7 años se metió en la cocina del Reino y junto a la Cuentista decidió preparar una pizza. Desde entonces no ha parado de cacharrear entre los fogones. Suele cocinar junto a su padre las recetas del reino de “Cuentos de sal y pimienta” y prepara esponjosos bizcochos junto a su mamá, bizcochos que jamás se come porque también ha heredado de su tía Cuentista el gusto por las recetas saladas. Cuentista y Minicuentista preparan dulces para que disfruten los demás, ellas se quedan con los quesos, la ratatouille, los platos de pasta y el tomate… Hoy es su cumpleaños, su primera decena, para un día tan importante en la vida he decidido hacerle tres regalos: El primero es la receta del pr...

Érase una vez... Bizcocho de zanahoria.

Hubo una vez, en un tiempo muy cercano, un mundo lleno de hadas, duendes y demás personajes fantásticos, cada uno tenía su propio espacio en el corazón de nuestra Cuentista… Un buen día salió a pasear y se encontró un Reino blanco, lleno de muebles usados, jarrones de cristal con flores secas y una jaula. El mundo era mágico y la jaula era tan hermosa que nuestra Cuentista se dejó atrapar en ella, cuando estaba triste se metía dentro y charlaba con la soberana del Reino. El nombre del Reino era Santa&Co… un manto blanco de magia y cariño arropa al que se adentra en él. Su Reina, la hermosa Ana, tiene una sonrisa que abarca hasta los confines del mundo y unas manos que endulzan las tristezas de todo aquél que entra hasta hacerlas desaparecer. Lo que ella no sabe es que no son sus manos las que preparan las deliciosas recetas que hace… es su alma. Ahí está el secreto. La jaula se fue llenando poco a poco con las personas importantes en la vida de la Cuentist...

Érase una vez... Bizcocho de chocolate.

Érase una vez una princesa cuya Sonrisa Alegre Robaba Almas. Atrapaba a todo aquél que osaba acercarse a ella y como nuestra Cuentista no estaba avisada sobre el gran peligro que suponía… se acercó y quedó atrapada por el encanto de su sonrisa, la muy ilusa permitió además que se acercaran los miembros de su familia y ahí quedaron enredados también. Debería haberse dado cuenta de que si separaba las primeras letras de cada palabra se formaba su nombre: SARA. Un día en el que la Cuentista estaba muy nerviosa, escuchó unas palabras mágicas que intenta aplicar desde entonces cuando nota que el humo de la impaciencia sube desde su estómago:    - ¿No podrías ser un poco más Sara? Pon un poco de ella en tu vida. Hay que reconocer que es maravillosamente optimista y alegre, un espíritu volador que sonríe e ilumina a los que tenemos la suerte de estar cerca a menudo. Tanto es así que ha conseguido que nuestra Cuentista asista a sus clases de zumba varias noche...

Érase una vez... las galletas de los cinco platos.

…. En un tiempo no muy lejano…Unos meses antes… Érase una vez una cuentista que un día salió a pasear por su Reino cargada con sus cachivaches de cocina y cuando caminaba entre los árboles se pinchó con uno de los cuchillos. Era un cuchillo impregnado con un veneno muy peligroso: El veneno del desánimo y la desilusión. Una profunda pena anidó en su corazón y el desaliento se apoderó de su Reino. La tristeza hizo que los cuentos no pudieran salir y el abatimiento quitó la alegría a nuestra pequeña cocinera. Muchos personajes del Reino visitaron a nuestra Cuentista, escribían cartas en las que pedían que volviera e intentaban enviar pócimas y remedios que curaran su mal. Nada funcionaba. Y ocurrió algo… algo que animó a nuestra pequeña a abrir la puerta de la cocina y volver a encender el horno… los olores de la cocina y el sonido de las cazuelas hicieron que la pena se escondiera y empezara a retroceder. El olor a comida inundó el castillo y empezó a salir po...

Érase una vez... Supergalleta gigante.

Érase una vez una galleta súper gigante que buscaba un dueño… Era un dulce muy exigente y necesitaba a alguien especial. Desde siempre había pensado que no servía cualquier persona, por lo que durante mucho tiempo buscó y buscó y nada encontró. Hasta que un buen día, a finales de octubre, se encontró con una galleta de JackSkellinton . Por lo visto, a principios de noviembre muchas personas celebran una fiesta que se llama Halloween y en las casas se preparan galletas terroríficas, por lo que Jack había salido de paseo. Hablando con esa terrorífica galleta… se enteró de que existe un Reino de cuentos en el que vive una Cuentista que, aunque no celebra Halloween, conoce muchos seres y personajes mágicos. Por lo visto vive en un reino repleto de hadas, ogros y elfos. La galleta Skellington le dijo: -           ¿Por qué no te acercas a hablar con la Cuentista ? Seguramente ella conozca algún personaje que sea adecuado para...