viernes, 7 de marzo de 2014

Érase una vez....Patatas en "to" crudo


Creo que lo justo es que la primera receta sea ésta. Es mi madre. De mi madre. Para mi madre.
Toledanos todos en la familia, el final de la palabra nos lo comemos porque somos así. TODO se convierte en TO. Aunque puede parecer una receta para estómagos resistentes por los ingredientes picantes... no lo es, al cocer todo en crudo se suaviza muchísimo.

Es una receta de la posguerra, nada que ver con la cocina moderna actual, se trataba de calentar el cuerpo y consigue perfectamente su misión. Mi madre las prepara para ella y solo para ella, nadie más las come en casa. La primera vez que las cociné fue para poder ponerla en el blog y las seguiré preparando a partir de ahora, debe ser que con la edad me voy pareciendo cada día más a ella.... 

Como bien dice el nombre de la receta, todo va en crudo y todo va junto. He oído decir a mi madre unas 1500 millones de veces que comería esto todos los días de su vida y así lo hizo durante un tiempo. Con 8 años tenía una cacerolita (su cacerolita, con su tapita y to) y cocinaba todos los días sus patatas.

Receta sencilla y fácil... ya haremos cosas "más modernas". Julia, ésta te la debo. Va por ti.


De la despensa:





3 ó 4 patatas.
1 pimiento verde.
1 cebolla.
1 tomate.
Guindilla en vinagre "vasca" ó 1 cayena.
1 cucharadita de pimentón de la Vera
4 ó 5 "bolitas" de pimienta negra.
2 dientes de ajo (no muy grandes)
Perejil.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra


Manos a la obra:

1. Pelar y lavar todos los ingredientes.

2. En un plato grande o fuente se cortan las patatas en trozos, es muy importante que no se arranque el último trozo como suele ser habitual a la hora de cortar patatas para cocer.

3. Cortar la cebolla en juliana gruesa y añadir a la fuente.

4. Cortar el pimiento en tiras y añadir a la cebolla y la patata.

5. Repetir la operación con el tomate, cortarlo en trozos "tipo ensalada".

6. Si vamos a utilizar guindilla "vasca" cortarla en trocitos y echar junto a todo lo anterior, en caso de utilizar cayena todavía tendremos que esperar al siguiente paso.

7. Machacar los dientes de ajo con el perejil, la pimienta negra y la cayena (si no hemos utilizado guindilla "vasca") y echarlo todo por encima de las verduras cortadas.

8. Añadir la sal al gusto, echar un buen chorretón de aceite, la cucharadita de pimentón y agua para cubrir todos los ingredientes de sobra, ese será nuestro caldito.

9. Echar todo en una cazuela, poner a fuego fuerte y cuando empiece a hervir bajamos el fuego para que cueza lentamente.

Mi abuela se desesperaba con mi madre porque decía que no comía proteínas con esas patatas y para solucionarlo metía 1 huevo muy bien lavado a cocer con todos los ingredientes. Lo sacaba una vez cocido, lo pelaba y lo añadía picado al guisote. Para la ración de cuatro podemos echar un par.

Y colorín, colorado, ésta receta se ha acabado...


17 comentarios:

  1. Para empezar, creo que has dado en to el centro.
    Por cierto, no recuerdo haberlas probado nunca, creo que el olor me echaba para atrás siendo niño. Tendré que poner remedio a esto, aunque solo sea por decir que las he probado.

    ResponderEliminar
  2. Ahora sé por qué no las he probado. Porque mi madre las hacía para ella. Como buena madre, una de sus características más destacadas es el egoísmo respecto a la comida de sus hijos y seguro que no quería que yo las probara.
    Aclarado este punto, me surge la duda de si la guindilla en vinagre también sirve de acompañamiento. He visto a mamá "empujando" un montón de comidas con guindilla, o "bolillas" como ella las llama.
    Me encantan las fotografías y, sabiendo que son originales, más todavía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estás tardando en prepararlas y probarlas.
      Tal vez para la minichivilla sean demasiado picantes, yo las preparo en versión "monoplato" porque el paladar de 6 años no acepta bien la cayena ;P
      Me gusta que te gusten las fotografías, a finales de mes te enseño mi trastienda fotográfica, te vas a reir

      Eliminar
    2. Cuando las prepares quiero foto (aunque sea de móvil) y opinión sobre cómo te han salido

      Eliminar
    3. Este finde no, que alguien me ha encargado ir a Ikea y eso consumirá todas mis energías. Lo apunto para el siguiente.

      Eliminar
    4. No sé quien te habrá encargado ir a Ikea en fin de semana, seguro que será alguna cuentista :))

      Eliminar
  3. No se si las prepará él, si no lo haré yo, prometido ����

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Estoy deseando que las probéis! Mi madre se va a hinchar como un palomo cuando se entere, fotooooooo

      Eliminar
  4. Señora cuentista, me dirijo a usted para contarle que he procedido a realizar el plato de hoy "Patatas en to crudo".
    He procedido tal cual, pero tal cual dicta la receta (bueno, tal cual exactamente no).
    Antes de contar los hechos, he de decir a mi favor que soy principiante en el arte de la cocina.
    He colocado "todos" los ingredientes en la olla, incluso el huevo, que ponía doña Julia para que el plato tuviera proteínas.
    Cuando iba a poner el huevo he visto que llevaba grabado en rojo la fecha de caducidad o de puesta o lo que fuere. Me ha dado cosa meterlo en la olla así sin más. No me quiero comer la tinta de los números, he pensado. Así que lo he envuelto en plástico de ese que se llama film y directo al charco.
    Lo he dejado a fuego lento porque me tenía que marchar a hacer unos menesteres.
    Cuando he vuelto, la cocina olía a casa de abuela. Mmmm qué rico va a estar esto, pensaba.
    Me asomo a la olla para oler y mi sorpresa ha sido monumental! El huevo no estaba!
    En su lugar había un trozo de plástico flotando, que no voy a decir lo que parecía. Lo saco y procedo a buscar el huevo con un cucharón. No estaba. Prometo que no estaba; había desaparecido. ¿Qué iba a ser de mí sin proteínas? En ese momento me he acordado de la madre de doña Julia.
    Después de un rato pensado, he llegado a la conclusión de que el huevo no podía desaparecer y lo he buscado mejor. Estaba, ahí estaba el pobre entre tanta verdura.
    El “contratiempo” ha llegado cuando estaba poniendo la comida en el plato. Me ha venido un “desoquepiensas”…¡No he echado ni una pizca de sal! ¡Ni una pizca!
    Cómo era de esperar, la comida estaba sosa, sosa, sosa; sin sal vamos. Menos mal que la cayena le ha dado un punto picante y se podía comer.
    Repetiré, espero que a la próxima no me salga salada.
    Adjunto fotografía de la nueva versión del plato “Patatas en to crudo sin sal”
    Sin nada más que añadir, se despide atentamente, un admirador suyo.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si has llorado o reído al descubrir la falta de sal en el plato, pero yo estoy a carcajadas leyendo la carta....
      Hay que ser optimistas y pensar que tu receta es adecuada para hipertensos, tal vez debería plantearme preparar entradas para ellos por lo que agradezco muchísimo tu aportación ;))

      Eliminar
  5. La foto, la olvidaba como la sal...
    http://imageshack.com/a/img855/1120/iqd8.jpg

    ResponderEliminar
  6. ya esto organizada, con foto y todo, lo dicho me encanta la primera receta, espero que sea la primera de muuuuuuuchas
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Toma ya!! Ya has conseguido lo que muchos intentan y no pueden.
      Muchas gracias Silvia, yo también espero que sea la primera de muchas.
      ¿Si necesito conejillos de indias... puedo pasarte algún plato de ventana a ventana antes de publicarlo?

      Eliminar
  7. Tiene muy buena pinta esa recetuca...habra que probar...un ole para la mamiii...muaks

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que probarla, sí...
      Creo que mi abuela (la madre de mi madre) jamás habría sido capaz de imaginar donde iba a terminar esa receta con el paso de los años.

      Eliminar