lunes, 21 de abril de 2014

Érase una vez.... Guacamole auténticamente mejicano


Érase una vez un grupo de ilusos amigos que estudiaron juntos la carrera de óptica en Madrid. Con el tiempo unos se fueron a sus ciudades de origen, otros se quedaron trabajando en Madrid y para no perder el contacto, decidieron quedar por lo menos una vez al año, en Semana Santa.

La idea era alquilar una casa rural en algún punto intermedio de España y acudir todos allí. Para organizar las compras, las cenas y las comidas,  crearon las que decidieron llamar “JORNADAS GASTRONÓPTICAS”.

Por parejas, tríos o lo que fuera… cada grupito se encargaba de preparar una de las comidas al completo, comprar los ingredientes necesarios y cocinarlo para los demás.

El primer año fuimos a una casa en Cuenca. 

Noe y David se encargaron de preparar la comida del sábado y eligieron como temática la cocina mexicana y nos prepararon un menú delicioso: guacamole, fajitas de pollo y ternera y unos frijoles. En la actualidad siguen viviendo en Madrid, están casados y tienen un par de bichejos por casa.

El guacamole es un plato misterioso, casi todo el mundo prepara uno diferente y curiosamente TODOS están hechos con la receta auténticamente mejicana, algo muy misterioso, porque los hay absolutamente variados y completamente diferentes.

La Cuentista era una de las que estaban ese fin de semana allí y aunque por aquél entonces no existía el blog (apenas teníamos Internet en las casas), decidió comprar un cuaderno e ir anotando todos las recetas que se hicieron ese año y actualizarla en los años venideros. ¡¡Qué ilusa!!

La receta del AUTÉNTICO GUACAMOLE MEJICANO que hicieron Noe y David  lleva los siguientes ingredientes:

         1 aguacate por persona.
         1 diente de ajo.
         Perejil.
         Cebolla (la mitad de cantidad que de aguacate).
         Tomate (la misma cantidad que utilicemos de cebolla).
         Salsa serrana.
         Aceite.
         Sal.

Muchos años después La Cuentista abrió un blog de cocina y recuperó el cuaderno de las “Jornadas gastronópticas” coincidiendo con Semana Santa, absolutamente involuntario. Lo prometo. 

La Cuentista tiene un amigo viviendo en México: Fernando. Sin duda una de las personas más especiales que han pasado por su vida. Fernando se fue hace un año a México, allí ha encontrado a la mujer de su vida y yo LA AUTÉNTICA RECETA DEL GUACAMOLE MEJICANO, no podría ser de otra forma.

Aprovechando que podía conseguir la receta directamente de allí, La Cuentista se puso en contacto con Fernando y aquí está. El informador de los secretos culinarios del guacamole, envió la receta junto con un comentario explicando algunas cosillas, a saber: El jitomate es lo que en España se conoce como tomate y lo que allí recibe el nombre de tomate es para nosotros el tomate verde.

De la despensa:




Para cuatro personas.

Tres aguacates maduros.
Un jitomate. (aunque a mí me gusta más decir jijomate)
Media cebolla.
Una lima.
Un puñado de cilantro.
Sal.

Manos a la obra:
1. Trocear la carne del aguacate.
2. Trocear el jitomate.
3. Picar la cebolla muy finita.
4. Mezclar todo en un mortero con el mazo (o en un plato con un tenedor) hasta obtener una pasta.
5. Añadir el zumo de la lima, el cilantro muy picado y la sal. Mezclar todo.

Consejo Fernandero: No se utilizan batidoras ni licuadoras porque perderá consistencia, lo ideal es encontrar los trocitos de aguacate, jitomate y cebollita entre la pasta.

Moraleja: Años después nos hemos dado cuenta de que éramos unos ilusos, la vida nos lo ha demostrado.... ¿Quedar todos los años? Los niños, los trabajos, los horarios, las parejas... ¡¡Qué bonito es ser ilusos!! 
Quedamos a matacaballo, cuando podemos, con las toallitas húmedas, los pañuelos, los pañales.... en Telepizza o en una terraza para tomar una cerveza.

Pero lo más importante: SEGUIMOS QUEDANDO.

Y colorín, colorado... ésta receta se ha acabado.

11 comentarios:

  1. ¡!Estupendo!¡ . En mi casa no falta todas las semanas . Tengo dos cuñadas mexicanas, primos, tíos ,e innumerable familia en México y cuando veo a la gente comprar el bote de guacamole en el súper !miro para otro lado! Porque es muy fácil de hacer y no hay comparación hacerlo fresco a comer el de bote . Ellos ponen cilantro ( culantro en Cuba) , a mí me gusta sólo para el guacamole y cuando cocino frijoles negros , pero es fuerte su sabor . Yo le pongo un poco de salsa picante Valentina ( en Hipercor, sección de comidas extranjeras) ya que esta salsa es mexicana auténtica muy famosa allí porque tiene un condimento natural que se llama Achiote , que se emplea para cocinar las carnes , el pollo y el cerdo . Hay una fuerte y una suave , la suave está aceptable para el que no resista mucho picante y para guisar pollo está muy rica. Otro truco que me enseñaron es que si haces el guacamole con unas horas de adelanto , entierra en el centro su hueso ,que quede cubierto por el guacamole y riegas por encima de limón ,para que no se ponga negro por la oxidación . Lo que en mi casa no es necesario porque es hacerlo y comerlo .
    El de la foto tiene muy buena pinta .

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    1. Muchas gracias Seoane, ¡me encanta todo lo que has aportado!

      Pienso ponerme a la búsqueda de la salsa Valentina y a probar el guacamole con ella, en casa nos gusta el picante... me lanzaré a por la fuerte.

      En casa no es necesario el truco tampoco, nos lo zampamos por el pasillo, no llega a la mesa y ya verás lo bueno que está en la siguiente receta que voy a poner, la mezcla es estupenda... A finales de semana la pondré y ojalá te animes a probarla y contarnos qué te ha parecido.

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  2. Lo que son las cosas: este fin de semana comiendo el bueno (aunque sin cilantro) allá por Vega de Pas y, al llegar a Madrid, me encuentro un bote del Mercadona en la nevera. A pesar de su bien merecida fama, a veces Sonia recurre a lo fácil.
    Por fin tengo excusa para comprar cilantro. Años oyendo hablar del mismo, y conscientemente no lo he probado nunca.
    Doy fe de que en esta receta no es fácil equivocarse, así que novatos y expertos estaremos aquí más cerca unos de otros, en alegre comunión y armonía culinaria.

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  3. ¡Ah, se me olvidaba! Deberías añadir el modo de recuperar el estado normal de reposo de lengua y mandíbula tras pronunciar en voz alta "jijomate". A mí se me ha desencajado la segunda y enredado con la campanilla la primera. ¡Pardiez, cáspita y córcholis con estos mexicanos! ¡Están hechos unos pinches weys! Es decir, ¡la madre que los parió!

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  4. Estoy estudiando el modo de recuperar el estado normal de reposo de lengua después de pronunciar "jijomate" y creo que una parte se recupera susurrando "cilantro" y remarcando bien la primera sílaba.

    Otro modo es probando la salsa que nos aconseja Seoane con "achiote" y si además elegimos la más picante de las dos... lo mismo se duerme y no nos molesta que se desencaje la mandíbula.

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  5. Y hazme el favor de preparar este guacamole a Sonia para que no vuelva a comprar el "de bote".

    ¡¡Es más fácil preparar guacamole que ir a comprarlo!!

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  6. Estimada Cuentista:
    Me dirijo a usted para decirle que todavía estoy buscando el cazón y el extracto de vainilla. Por lo tanto voy con un retraso de padre y muy señor mío.
    Pero, ¡oh mi sorpresa! he conseguido el cilantro a la primera, junto al trabajo.
    He pasado mi mal rato ya que he entrado decidido, pisando fuerte, como si supiera lo que quería. Le he dicho al hindú del barrio "¿Tiene cilantro?". Yo iba preparado para cualquier respuesta claro, pero no esperaba un "Sí, ahí al fondo". ¿Cómo que ahí al fondo? he pensado. ¡Si no sé cómo cojo*** es eso! Me he dirigido al fondo como me ha indicado el tendero y me he puesto a buscar en los carteles cilantro, cilantro, cilantro. No estaba el cilantro por ningún lado, el cartel claro, porque podría tenerlo delante de mis narices y no reconocerlo (ya que cuando he visto la entrada del blog no estaba la foto de la susodicha hierba).
    Con voz firme he dicho (con voz firme y temblor de piernas) "Aquí no hay cilantro por ninguna parte". ¡Qué valor hay que tener para hacer eso sin saber! A los pocos segundos ha salido una persona de la trastienda con un manojo de hierbas cilantrópicas. No le he mirado a la cara. Solo veía la preciada hierba. ¡Sí, lo tengo!

    He de decir que tenía mis reticencias con dicha hierba ;P pero me ha encantado el sabor.

    Es cierto que el guacamole es muy fácil de preparar señor don Pablo, no pensaba fallar en esto. Unamos nuestras manos y miremos hacia Méjico y demos gracias a... (Sshhh que se me está yendo la pinza).

    Éste me ha parecido más suave que otros guacamoles que había preparado, porque aunque soy novato en el arte de la cocina, ya lo había hecho antes. Oh Yeah!

    Me quiero dirigir también a la señora Seoane: Eso que dice usted acerca de la conservación con el hueso del aguacate y el limón, no es cierto. No se conserva. Yo tengo uno en el frigorífico desde hace dos meses y se ha echado a perder. No sirve ;))

    Sin nada más que añadir de momento se despide el cocinero novato.

    P.D.: Señora cuentista le envío por correo electrónico fotografía del guacamole para que pueda ponerla en la sección "todos escribimos cuentos".

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    1. Estimado cocinero novato,

      He tenido que leer varias veces su inestimable comentario porque al parecer el guacamole ¡¡¡NO TIENE NINGÚN INGREDIENTE QUE DESAGRADE A SU PALADAR!!!! No me lo puedo creer, voy a repasarlo de nuevo.

      Ya, repasado otra vez. no quepo en mi de dicha (marque bien los espacios, no quiero que lea "no quepo en mi desdicha").

      Estamos en primavera y ahora cuesta muy poco esfuerzo conseguir aromáticas, fuera de temporada la podrá encontrar en cualquier hipermercado envasada, pero ahora está perfecta y es barata.

      Con respecto a los iconos... ya están puestas las fotitos de los ingredientes, lleva mucho trabajo y me gusta que se haya dado cuenta de su falta y de lo útiles que son.

      Guarde un poco de cada ingrediente porque dentro de poco volveremos a preparar guacamole y la receta que publicaré es sencilla y absolutamente deliciosa.

      Atenta y sorprendida me despido de usted y su paladar.

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  7. No me había dado cuenta de que habías escrito "jijomate" , hasta leer otra opinión y aunque yo lo sabía he hecho las consultas pertinentes con la fuente original , vamos con el mero mero México y es JITOMATE . Y respecto al señor del "hueso-de-hace-dos-meses" , ¡Por Dios! ¡Qué lo tire! ¿Qué hace eso en la nevera después de tanto tiempo?

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    1. ¡¡Muchas gracias Seoane!! Es lo malo que tiene escribir algunas cosas utilizando tablet en lugar de ordenador.

      La receta me la enviaron por facebook y es posible que el auto corrector hiciera de las suyas.

      Me da penita corregir la palabra, me gusta como suena "jijomate", pero voy a ello.

      Me gusta que hayas encontrado la errata en un comentario, porque eso quiere decir que entras a leerlos. Yo me lo paso genial leyendo y escribiendo las respuestas.

      Gracias por tomarte la molestia de consultar en la fuente allende los mares.

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  8. Señora Seoane, me dirijo a usted para comunicarle que lo del hueso era un experimento puramente científico. Llevo dos meses destapando el táper (suena redundante ¿verdad?) y comprobando pH y sabor. Si está interesada puedo hacerle llegar copia del estudio e incluso alguna muestra.
    Se despide atentamente, el cocinero novato.

    P.D.: A mí también me gusta más jijomate ;)

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