sábado, 17 de mayo de 2014

Érase una vez... Arte en la cocina.


Érase una vez una Cuentista que por algún motivo entremezclado con otros muchos motivos más, empezó a cocinar un buen día y poco a poco se fue enganchando a la cocina y su mundo.

Para ella cocinar en un ordenador supuso un espacio para ser solo Cuentista, un lejano país en el que poder dejar de ser, durante un ratito, madresposa responsable que trabaja. Y tan atareada con todo y con todos que un día se dio cuenta de que no tenía tiempo para ser solo ella.

Antes de convertirse en mamá Cuentista y enloquecer con el mundo de la cocina, era una persona normal con un millón y medio de aficiones, tantas, tantas, que su padre siempre decía: “te metes en tantos líos que eres aprendiz de todo y maestra de nada”.

La lectura y el cine han acompañado los pasos de la Cuentista desde siempre, la fotografía y la pintura siempre han ido justito por detrás…

Pensando en todo ello, un día se dio cuenta de que muchas de sus películas “intocables” tienen un trasfondo de comida. Porque cocinar es arte y una forma de amar, una manera de decir a los que te importan que te importan.

Para la Cuentista, cocinar para otros es buscar la manera de hacerlos felices con sabores, preparar el plato y la mesa es un arte que busca rodear a los que quieres de belleza. La comida une a los amigos, a la familia, a las personas que queremos alrededor de una mesa.

Por todas estas cosas y lo mucho que disfruto con ellas he decidido abrir una sección dedicada al arte en la cocina. Hablaré de libros, películas, objetos curiosos que me encuentro por ahí… todo ello relacionado de alguna manera con la cocina.

Ojalá os guste éste pequeño rincón de mi despensa y los ingredientes que voy a presentar. Me encantará saber vuestras opiniones sobre las películas y los libros, si las veis o los leéis. Puedo asegurar que soy la peor crítico de cine del mundo, me suele gustar casi todo.


Voy a empezar con una película muy especial para mí, me encanta la luz, el color rojo de las capas, la leyenda familiar, el local y los personajes. De Johnny Deep mejor no me pongo a hablar porque entonces no termino….

Y por supuesto me gustan sus zapatos.

Los zapatos de Vianne, los zapatos rojos. Os recuerdo que hace unas semanas escribí el cuento de mi tío, "Un plato de zapato", uno de los ingredientes principales era mi par de zapatos favoritos... 

Y colorín, colorado... ésta película ha empezado.

11 comentarios:

  1. Estimada Cuentista, me gusta ésta sección.

    Tengo un problema de memoria el cuál me impide recordar si he visto una determinada película. A veces es una ventaja porque puedo disfrutar dos veces de la misma y otras no, porque no puedo comentarlas con nadie ya que no la recuerdo.

    Por lo tanto ésta la voy a descargar, perdón, voy a ir al videoclub para alquilarla . Ya le contaré si me ha gustado (o vuelto a gustar), sospecho que sí.

    Un saludo afectuoso.

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    1. ¿A un videoclub? Creo que desaparecieron los últimos hace una década, lo cual solo puede significar dos cosas:

      1. Que eres un poquito pirata (debes ser el único que conozco)
      2. Que vas mucho al cine.

      Dado que olvidas las películas y que tienes internet... nos hacemos una idea de cual de las dos opciones es más acertada, y no lo digo porque teniendo internet las descargues. NO.
      Lo digo porque si tienes internet es porque puedes pagarlo y si fueras al cine tanto como tu memoria necesita no podrías con ese gasto.

      Me encanta el cine, pero la última película en 3D y con palomitas se llevó el presupuesto que tenía para finalizar el mes.

      Creo que te va a gustar.

      Un consejo: Ten preparados los ingredientes para una taza de chocolate y un poco de guindilla en polvo.

      ;)

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    2. No puedo pagar ni el cine ni internet, llevo meses chupándosela a la vecina. La conexiooooooón, la conexiooooón.
      Y sí, hoy precisamente ¡he visto un video club!
      Ya le contaré si me encata ;P

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  2. Sr Gelete, le aseguro que le va a encatar o reencantar la película y sobre todo le van a entrar unas ganas tremendas de tomar chocolate a la taza, por lo menos a mi me pasa cada vez que la veo

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    1. Lo de encatar no debemos considerarlo una errata, dada la naturaleza del blog. Es más, deberíamos adoptar el palabro y emplearlo en el futuro. Yo probablemente lo haga.
      Esta película es, como se dice ahora, un "must see" y efectivamente da muchas ganas de comer pocholate. Particularmente, creo que el actor que se lleva la película a casa es Alfred Molina, seguido por Judi Dench. Cierto es que tienen los papeles más agradecidos para lucirse como actores.

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    2. Me encataría, haciendo caso al ilustre Pablo, recoger ese vocablo y guardarlo para su uso.

      Realmente la palabra me encata.

      Se salen los dos, la verdad. Judi Dench hace el papel de la persona que me gustaría ser a mi de mayor y Vianne el que me gustaría hacer ahora.

      Esa chocolatería y el viento del norte son uno de mis sueños.

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  3. La película está muy bien; recomendable, siempre que no estés a dieta. Pero lo que más me ha gustado del post es el término "madresposa"... me encanta!!!

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    1. Vamos a ver Iván... te prometí que la siguiente entrada no sería comestible, pensando en tu dieta decidí cumplir mi promesa y poner una película. Y TAMPOCO ACIERTO.

      ¡¡La siguiente comestible!! Dime cosas que no te gusten y busco que preparar para ti.

      Madresposa es un término perfecto, en éste blog se inventan continuamente palabras nuevas, en realidad no es un blog de cocina, es de lengua y literatura. Entre cuentos y vocabulario nuevo es posible que me llamen de la RAE en breve.

      Me encanta que te encante.


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  4. Mira, hace tiempo que no veo esta peli. Creo que ya va tocando, eso sí, primero me haré con un buen cargamento de chocolate para que no me pase lo mismo que la primera vez que la vi.
    Sin duda, la cocina está llena de arte

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    1. Todos coincidimos Ansur, tanto en que nos gusta como en las ganas de comer chocolate que provoca verla.

      Yo también necesito volver a verla tomando chocolate con guindilla.

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