lunes, 14 de abril de 2014

Érase una vez... Galletas de mantequilla y chocolate



Érase una vez una madre Cuentacuentos que tuvo dos hijitos, una hija Cuentista y unos años después un hijo precioso (igualito que la Cuentista ;p) que nació un 14 de abril.

Y mira tú por dónde hoy es 14 de abril, hoy es su cumpleaños.

FELICIDADES CHIVILLO. TE QUIERO.

No siento ningún pudor por escribirlo a los cuatro vientos.

Ya podéis imaginar todos, que en la casa de una Cuentacuentos hay muchos libros. Desde muy pequeños los hijitos se acostumbraron a leer, a vivir aventuras entre hobbits, dragones, magos y brujos. Con Bermudillo y Tintín. Cuando crecieron más, empezaron a vivir aventuras también con Indiana Jones, a viajar en el Halcón Milenario hasta la luna de Endor para ver a los ewoks de Star Wars (las de los 70´ ofcors) y más tarde llegaron a los maravillosos y oscuros mundos de Tim Burton.

Dentro de los "goticismos" de Tim Burton, Jack Skellinton brilla para nosotros, es posiblemente de los personajes que más encanto tienen para la Cuentista y su hermano y estas galletas son un regalo a distancia para él.

La receta de las galletas tiene su propio cuento, un cuento que tiene que ver con Silvia y su hermana Espe, con el cole y la solidaridad.

Érase una vez (otra vez) una Cuentista con un hijo minichef, el pequeño estudia en un pequeño colegio de grandes valores y con unos profesores que se preocupan por intentar inculcárselos a los alumnos. Unos valores que hoy día están escondiéndose, que están en peligro de extinción.
Todos los años, el colegio prepara una semana solidaria. Durante esa semana los padres y los alumnos se involucran e intentan aportar su granito de ayuda para un proyecto determinado. El viernes se prepara un mercadillo en el que se venden libros que aportan las familias, palomitas y perritos preparados por los alumnos y profesores, todo lo que se recauda va directamente a ese proyecto.

Éste año, en el puesto de las brochetas de gominolas (un punto fijo anual del mercadillo) había unas galletas preciosas, unas tenían forma de seta, otras de corazón, decoradas con colores, chocolate, fideos... Compré una bolsita y al probarlas quedé encantada. Fátima al ver mi cara me dijo que las había hecho Silvia mamá-Manu, tenemos muchas Silvias en clase y cada una se apellida mamá-x.

Metí las galletas en mi bolso y al ratito, María que es la bichillo de Patri y una de las tres mosqueteras que siempre acompañan a mi hijo, empezó a tener hambre. Saqué una de las galletas, se la comió y tanto, tanto, tanto le gustó, que Patri fue a comprar una bolsa y NO QUEDABA NINGUNA.
María se comió todas las que yo había comprado y decidí conseguir la receta para mis Cuentistas.

Busqué a Silvia entre el gentío y cuando pedí la receta me dijo: Yo no las he hecho, ha sido mi hermana Espe y yo he ayudado con la decoración, sé que son facilísimas. Prometo conseguírtela y enviártela por el whatsapp (¿Alguien recuerda el mundo antes del whatsapp?).

Y aquí os la traigo. Al final es la receta de las "galletas de la solidaridad" hechas por Espe, vaya dos ingredientes: Esperanza y Solidariad... Debería haber titulado el cuento así, en lugar de "Galletas de mantequilla".

Podéis hacerlas con la forma que queráis, se moldean estupendamente y son sencillísimas, es una receta para hacer con niños y que ellos las corten y decoren fácilmente.

De la despensa:



300gr. de mantequilla.
500 gr. de harina aproximadamente.
200 gr. de azúcar.
2 huevos.
1 cucharada de extracto de vainilla (en la receta original se usa esencia, yo ME NIEGO).
Chocolate para fundir.

Manos a la obra:
1. Ablandar la mantequilla. (en el microondas/con un tenedor/templando en un cazo....)

2. Añadir el azúcar a la mantequilla y batir todo.

3. Agregar los huevos y el extracto de vainilla. Seguir removiendo.

4.Añadir la harina y seguir batiendo, yo uso una batidora eléctrica de dos varillas, si lo hacéis con batidora de toda la vida, llega un momento en que tendréis que hacerlo a mano.

5. Cuando la masa no se queda pegada en las manos y no está dura como una piedra, AHÍ. ESE ES EL PUNTO. (Para el cocinero novato, porque sé que si las hace tendrá problemas: Si tienes las manos pringadas, no sabrás nunca si se te queda pegada, lávate las manos y vuelve a amasar).

6. Dejar reposar la masa en el frigorífico una hora cubierta con papel film.

7. Coger un trozo de masa (o toda... si tenéis una encimera de tamaño decente), colocarla entre dos trozos de papel film y estirar con el rodillo (o una botella), debe quedar más o menos de 0.5cm de grosor, lo que viene siendo medio centímetro.

8. Cortar con un corta-pastas, con un molde de emplatar, con un cuchillo, con un vaso, con... con lo que queráis. Yo para hacer los Jack, utilicé un molde redondo de emplatar, con un palillo hice los agujeritos de la nariz y con un cuchillo corté la forma de los ojos.

9. Hornear sobre un papel de horno (para no ensuciar nada y no arriesgarnos a que se peguen) durante un máximo de 15 minutos a 180º. Es preferible que queden poco tostadas... POR EXPERIENCIA OS LO DIGO.

10. Dejar enfriar y listas.

Y colorín, colorado, ésta receta se ha acabado.

Moraleja: Si las queréis decorar con chocolate debéis fundir el chocolate de postres al baño María o en microondas (yo no tengo).
Para fundir al baño María: Poner a calentar en un cazo pequeño entre medio vaso de agua y uno. Colocar el chocolate troceado en un recipiente de cristal o porcelana que colocaremos en el cazo de manera que la parte inferior quede dentro del agua y remover con una cuchara para que se funda rápido.
Las galletas se pueden ir metiendo en el recipiente enteras o la mitad para que queden bicolores... y aprovechar que el chocolate está caliente para echar trocitos de almendra, fideos de colores. Al enfriar se quedarán pegados .
Las de Jack tienen una capa por detrás, de manera que con cada bocado te llevas un poquito de chocolate.


12 comentarios:

  1. Yo también te quiero, rebonilla. A todos los vientos, sean cuatro o cuatrocientos y contra todos ellos si fuera necesario.
    Jack es el número tres de mis personajes, tras Gandalf y Yoda y aquí lo tengo de ávatar.
    La receta y el cuento muy apetecibles aunque fíjate tú, el subconsciente me ha traicionado y he leído dos veces galletas de mantequilla y coco. Seguro que hay un cuento para ellas.

    Por cierto, ¿es avatar o ávatar? No lo puedo mirar porque con iOS si me salgo del cuadro de texto no puedo volver a entar :-/

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    1. Las galletas de tu subconsciente tienen su cuento y se van a pasear por aquí.

      Es avatar para la tecnología y ávatar para los bicheros azules..... Lo he tenido que mirar, lo reconozco.

      Este año no me he conformado con despertarte a las 00:00, me he superado y te he hecho leer y escribir... Felicidades rebonillo.

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  2. Estimado señor don Pablo:

    Felicidades por su taitantos cumpleaños. Le deseo que pase un buen día y que cumpla con la tradición de soplar las velas en familia. Supongo que su señora esposa, tras la fama, se habrá venido arriba y le preparará alguna sorpresa culinaria (señora Sonia, ya tiene usted la presión sobre sus hombros, sorry ;P). La sorpresa cuentista hay que reconocer que ha sido preciosa.

    Estimada señora Cuentista:

    Me dirijo a usted en esta ocasión para darle las gracias por el apunte aclaratorio con la masa de las galletas y para comunicarle también, que ya he descubierto el truco de este maravilloso blog.

    Tuve mis mis primeras dudas con las tortitas, pero ésto me lo confirma. A usted lo que le gusta es ver los resultados y reírse de nosotros los novatos, porque ¿le he dicho en alguna ocasión que soy novato en el arte de la cocina?. ¿Se lo pasa usted bomba verdad? ¡Es usted una "pillastra"!

    No va a conseguir la risa esperada, no. Voy a preparar esas galletas aunque no me guste la mantequilla y me van a salir perfectas. Veremos quién ríe, JA!

    Reciban un cordial saludo ambos dos, del cocinero novato.

    P.D.: Ayer volví a preparar el arroz al horno; ya se ha convertido en uno de mis favoritos, zenks.



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  3. Estimado cocinero novato, acierta usted en parte.

    Por supuesto que lo que me gusta es ver los resultados de los que se deciden a preparar las recetas que comparto. No solo me gusta, la verdad es que me encanta.

    Me río mucho con los resultados "fallidos" pero mi sonrisa es mucho más grande cuando los resultados son estupendos, y esa sonrisa es de felicidad... y la felicidad es impagable.

    Aprovecho para comentar que el hecho de que repita usted el pronombre "mis" no hace que sus dudas se resuelvan ¿o sí? :))

    Me encantará saber que se atreve usted con la mantequilla. Definitivamente es complicado complacer su paladar: Debemos eliminar morcilla, vinagre, quesos, mantequilla....supongo que la leche y la nata, es mejor que siga usted con su dieta de verduras de marzo.

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  4. Hola Cuentista!!! Cuando le propuse a mi hermana hacer las galletas para la semana solidaria, pensaba que estaría siempre a mi lado ya que la cocina y yo no somos muy amigas... pero me dejó sola ante el peligro, es decir, una pelota enorme de masa de galletas y un horno.... al final salieron bien porque con lo buenas que le salen ya pensaba que las quemaría todas (solo alguna jejeje)

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  5. Entonces tú hiciste lo difícil!! No te quites el mérito... Las primeras se me chuscarraron y a ti te quedaron de película.

    Gracias por la receta y por permitir que aparezcan por aquí. Y por las siguientes que están por venir ;)

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  6. Son una monada y luego si están buenas pues mejor que mejor.

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    1. Están buenísimas y son muy sencillas. Anímate a prepararlas...

      Yo aprovecharé estos días de fiesta para repetirlas con el protagonista y los más pequeños, que se encarguen los más peques de la familia es divertidísimo y los resultados suelen ser "espectacularmente diferentes"

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  7. Prueba superada, están buenísimas, aunque las cantidades quizá sean para familias numerosas (de 15 ó 20 miembros). Nosotros hemos hecho la mitad y vamos a experimentar congelando la masa, a ver qué pasa.

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    1. Así me gusta... Experimentad y compartid.

      La masa se puede guardar varios días en el frigorífico porque yo lo hago. Y en principio se puede congelar pero no lo he probado.

      Ya me contaréis, me alegra que os hayan gustado. Suelen quedar muy ricas.

      Para la próxima a dividir ingredientes.

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  8. Estimada Cuentista, me dirijo a usted para relatarle mi experiencia con las galletas de mantequilla. He de decir que la mantequilla no me gusta (antes quería añadir que soy novato en el arte de la cocina),es por ello que tiene más mérito que me haya decidido a hacerlas.
    No fiándome de que me fueran a gustar, he dividido las cantidades por la mitad (también porque eran dos huevos, con fácil división que si no, no me atrevo a dividir). He mezclado todos los ingredientes con un tenedor (estoy flaco pero fuerte ;P) y al final con las manos, para comprobar la anotación que usted me hizo acerca de que la masa no se pegara en las manos. Todo perfecto.
    Mi horno no funciona bien y es un servidor el que tiene que estar delante, haciendo de termostato, lo cuál dificulta muchísimo la operación. Pero todo ha salido bien. Están riquísimas, me han encantado y a mi retoño también. Le haré llegar fotografía del logro que me ha llenado de alegría y satisfacción (orgullo también, venga).

    Muchísimas gracias señora Cuentista por tan ricas galletas. Se despide atentamente, el cocinero novato con inyección de moral culinaria (no todo iba a salir mal ¿verdad?).

    P.D.: Me alegra haber coincidido con el señor don Pablo en el día para hacer sus galletas de cumpleaños.

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    1. Estimado cocinero novato:

      MUY BIEN y ME ALEGRA MUCHÍSIMO que haya podido enfrentarse a la mantequilla y si además le han gustado eso ya es de matrícula.

      Me encanta que hayan coincidido los dos en hacer las galletas porque ésta semana van a ver todas las fotos la luz. Que conste que mi hermano tenía información privilegiada al respecto...

      Las galletas suelen quedar muy ricas, sí. Son muy parecidas a las danesas de la caja metálica.

      Estoy encantada y orgullosísima de usted.

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