martes, 19 de mayo de 2015

Érase una vez... Pollo a la zorra.



A priori pueden parecer dos ingredientes difíciles de mezclar… salvo en nuestro Reino…

Érase una vez un zagal... hablamos, claro está, del padre de nuestra Cuentista. Para todos aquellos que no lo sepan... un zagal es un joven pastor de ovejas. El zagal creció y cuando se hizo mayor, por los avatares de la vida, terminó viviendo en un pueblo de la montaña cántabra.

Un buen día decidió “echar unas gallinas”.

Lo primero que hizo fue fabricar un gallinero. Su pequeño nieto Minichef quiso una casita igual en cuanto vio lo que había construido… Una zona con cemento, otra de tierra para que pudieran picotear bichillos y tierra, una casita de madera con dos entradas, nido cerrado para poner huevos y palo para que pudieran dormir en alto. Todo un lujo gallineril.

¡¡Qué contentas y felices estaban las gallinas!! Tanto, tanto, tanto, que decidieron no poner huevos, se dedicaron a pasear, comer y darse la gran vida durante los primeros cinco meses.

El zagal y la madre Cuentacuentos empezaban a plantearse la posibilidad de retorcer sus pescuezos y preparar cocidos madrileños con su carne… Ellas, en un alarde de espabilo, debieron percatarse de los pensamientos e intenciones de sus desesperados amos porque un buen día empezaron a poner huevos.

El zagal entonces decidió que era el momento de meter dos gallos en el corral, en otro cuento os contaré las peripecias del gallo amaestrado y su "duro" final porque es merecedor de un cuento propio. De momento lo importante para nuestra historia es que la felicidad llegó al pueblo y dio comienzo un periodo de amor y paz… pero nada dura eternamente.

Un buen día una gran algarabía llegó hasta la casa del zagal. Uno de los vecinos se acercaba corriendo dando un aviso a gritos:

¡¡ZORRA, ZORRA… HAY UNA ZORRA!!

Una zorra se había acercado a la huerta del zagal cuando las gallinas estaban libres y jugueteando fuera de la zona vallada. Mató a dos gallinas, malhirió a un pollo y huyó con otra de las gallinas en la boca. Quedaron vivas tres gallinas, una de ellas estaba tan traumatizada que se pasó varios días temblando dentro del gallinero sin querer salir.

El pollo malherido tuvo que ser sacrificado y de ahí salió ésta receta. “Pollo a la zorra”. Así es como se consiguen mezclar ingredientes tan variados.

De la despensa:

(para cuatro zagales)
1 pollo.
Una cabeza de ajos.
1 cebolla grande.
2 zanahorias.
1 vaso de cava o vino blanco.
1 vaso de agua.
Sal.
Aceite.

Manos a la obra:
1. Cortar la cabeza de ajos por la mitad, sin pelar y echarla en una sartén grande con aceite. Freír un par de minutos.
2. Ir echando la carne troceada, salar y rehogar hasta que la carne se vea hecha por fuera.
3. Cortar la cebolla en trozos "groseros" y echarlos a la cazuela de la carne. Añadir sal a la cebolla.
4. Pelar y cortar en rodajas la zanahoria y juntar con todo lo demás.
5. Rehogar hasta que las verduras estén blandas y añadir los líquidos: el cava y el agua. 
6. Una vez añadidos los líquidos dejar a fuego fuerte hasta llegar a ebullición. Pasado un minuto bajar el fuego y dejar reducir hasta el punto de salsa que nos guste.

Moraleja: En realidad la recetas es de mi madre, lleva toda la vida preparando el pollo así y os recomiendo desde el corazón que lo hagáis, tiene dos recetas estrella para el pollo y ésta es una de ellas.
No os vais a arrepentir de hacerlo y pasará a ser parte de vuestra dieta habitual, una receta sencilla con los sabores clásicos de la cocina tradicional.

28 comentarios:

  1. Me pido ser gallina para la próxima vida y que el zagal sea mi dueño para que me mime con un corral de lujo :-), a cambio prometo poner huevos gemelos a diario...xd, ¿abriste alguna vez un huevo y encontraste dos yemas?.... yo cuando los recogía del corral de mis padres en algunos huevos nos encontrábamos con ésta agradable sorpresa, ¿sabes para quién iban adjudicados automáticamente?... por supuesto... para la bruja gamberra :-)
    Interesante receta, prometo hacerla en algún momento y contarte los resultados obtenidos, no será la receta de tu madre pero intentaré que sea lo más parecida posible, ya sabes que me gustan hacer mis propias adaptaciones de la receta original.
    Un beso!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exactamente eso pensé yo también Ana...

      Están en un prado precioso, con unas vistas preciosas de la montaña y el gallinero es un rústico de casa rural...

      Haz los cambios que quieras... Yo hago lo mismo! No esperaba menos de ti :-))

      Eliminar
    2. Ya sé que "prado" es la palabra correcta pero "prao" o mejor aún "prau" me suena mucho mejor, más todavía si está situado en un lugar entre montes

      Eliminar
    3. Jajajajajaja Daniel... tienes toda la razón del mundo.

      Te prometo que desde que vivo aquí cada vez que digo en voz alta "prado" agacho la cabeza porque sé que he hecho MAAAAAAAAAAAAL.

      :-P

      Eliminar
  2. Tan buena como sencilla esta receta
    No puedo por menos que preguntar por la pobre gallina traumatizada, se le pasó el susto?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo que decir que cuando he visto la foto, antes de leer el nombre del rececuento, he pensado que era la famosa carcamusa toledana. ;-)

      Eliminar
    2. Tengo que decir que cuando he visto la foto, antes de leer el nombre del rececuento, he pensado que era la famosa carcamusa toledana. ;-)

      Eliminar
    3. Es una receta muy tradicional y sencilla Daniel.... De esas que hacen que la casa huela bien y te dejan buen cuerpo y buen espíritu

      :-)

      Eliminar
  3. Una pregunta ¿cuando corte la cebolla, me va a insultar? Lo digo por preparar un repertorio de insultos cebolliles :))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estaba esperando a ver quién era el primero...

      Porque sabía que alguien iba a hacerlo... Y ha sido la chiva linda. Te diré que el "duro" final del pollo fue nuestra cena de Nochevieja....

      Recuerdas la receta?

      :-)))))

      Eliminar
  4. Daniel, las carcamusas tienen ya un sitio aquí.... Dentro de poco las comeremos en el Reino :-))

    Un besazoooooooo

    ResponderEliminar
  5. Como olvidarla jajajaja y de la guarnición ¿qué me dices? Jajajajajajajaja me parto....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Insuperable.

      No se me ocurre un adjetivo mejor. :-))

      Eliminar
    2. Ya contaremos la historia para todos....

      Eliminar
    3. Pues que no se entere la madre Cuentista si la publicas... Aunque, bien pensado, pienso chivarme :-D

      Uno tiene que mantener su estatus.

      Eliminar
    4. No tengo intención de contar toooodo lo acontecido con el pollo.

      Necesito que mamá me siga queriendo y creo que me retiraría la palabra.

      No creo... Sé que lo haría!

      Si te chivas... Me enfurruño mucho :-/

      Eliminar
  6. Con esta historia siempre he tenido alguna duda. La principal es por qué sabían los lugareños y el zagal que la zorra era zorra y no zorro. ¿Le levantarían el rabo? ¿Carecía de hectocólito?

    Dicho esto, es duro ser gallina en el norte, no tanto como ser pulpo macho pero casi. Te miman para que te confíes y que luego venga cualquier zorra a darte un susto, pasmarte y zamparte.

    Sobre el rececuento, mi madre hace parada habitual en este guiso y realmente le sale bien, concreta y literalmente para chuparse los dedos. Estaría bien aclarar si el rececuento se hace a fuego bajo, medio o fuerte.

    Nada que añadir a la grosería de la cebolla ni a los tipos de corte, media manga, mangotero.

    Por último, la errata de hoy, pequeña como la Cuentista, pero existente: la recetaS es de mi madre. Es pequeña, pero cuesta leerla, ¿no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me tenias que ver Pablo... He salido de zumba, he leído el comentario y la carcajada que he soltado mientras te leía ha hecho que todo el mundo me mirara sorprendido. :-))

      He tenido que explicar que era algo entre nosotros y Sara lo ha llamado "un momento Caja"

      Yo he preguntado lo de la zorra... La explicación que me dieron es que suele ser la hembra la que ataca los gallineros... Pero no sé si creérmelo!

      El pulpo y la gallina se prestan para una receta.... Me gusta lo que se me está ocurriendo. :-)

      Y por último te diré que repaso casa entrada de manera incansable... Me falta oler el monitor en búsqueda de errores y siempre encuentras algo!!!!!

      Ya se lo dije a Sonia la semana pasada...Me he encargado unas gafas nuevas progresivas, a ver si así consigo leer y ver los fallos!

      :-(

      Eliminar
    2. Repasarás casa entrada.... pero no cada comentario..... se lo pones a huevo Delia... jajaja.... me parto..... xD!!!!

      Eliminar
    3. Leo y releo Ana.... No veo la "tara" en el comentario.

      Voy a dejar de escribir con el móvil a la voz de ya porque no veo los errores y el corrector de iOS es peligroso.

      Doy a enviar,vuelvo a leer y sigo sin ver los fallos.... :-/

      Eliminar
    4. Jajajajajaja...

      Lo leí anoche un montón de veces y no lo vi.

      Ya sabes que mis manos son pequeñas Pablo... El teléfono y mis manos son una mala mezcla... No como el pollo y la zorra o la gallina y el pulpo :-P

      Eliminar
  7. Por dios Delia!!! No se le escapa una a Pablo!!! Menos mal que no lo tuve de profesor... me hubiera crujido viva.... jajaja.
    Yo que pensaba que Ográngel se había tomado un descanso.... y no.... acecha en todo momento..... en cuanto te descuidas... ahí está... sin pausa y sin tregua :-)...cuantas perrerías debió de sufrir durante su infancia Delia.... Pablo... te acompaño en el sentimiento ^_^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni una Ana, ni una.

      Te diré que la venganza se sirve fría y con Pablo se sirve fría y sin perdón...

      Realmente yo sufrí una infancia más dura aunque no te lo creas... Pero como soy una bendita me callo y no lo digo

      :-P

      Eliminar
  8. Me he reído de lo lindo con este cuento y he disfrutado mucho con la receta por que la cené anoche y la voy a comer ahora. Me puse a hacerla y decir que es fácil fácil, fácil. Tengo muchas ganas de preparar la otra receta de pollo especialidad de tu madre, no se si será la receta dura o no, pero tengo muchas ganas igualmente por que si está tan bueno como este voy a hacer un contrato permanente con el de la pollería.
    Mi padre siempre decía que son las zorras las que atacan en el campo, no sé si estaba en lo cierto pero siempre lo decía.
    Un abrazo a todos. A esperar a la siguiente receta.

    ResponderEliminar
  9. Buenos días Nando, es muy fácil y sale realmente buena!!

    Cómo bien ha dicho Pablo "concreta y literalmente para chuparse los dedos"...

    Me veo en la obligación de echarte a bronca porque no me ha llegado la foto :-/ ¡¡No te escapes!!

    Y no Nando, no son la misma receta, la otra especialidad de pollo de mi madre no tiene NADA que ver con el de Nochevieja... ¡¡NADA QUE VER!!

    Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  10. Abro paréntesis.

    Pablo... sin que sirva de precedente: ¡¡TIENES RAZÓN!!

    Ahora mismo añado el tema de las temperaturas de cocción, doy por sentado que es algo que hacemos todos y no me doy cuenta de que no es así.

    Cuando se añaden los líquidos se pone a fuego fuerte hasta que rompe a hervir, lo dejamos un minuto o dos y después bajamos el fuego para dejar que se cocine despacio.

    Si lo dejamos a fuego fuerte el líquido se evapora rápido y el pollo queda menos cocido, la gracia de éste guiso es que se estofe tranquilo.

    Gracias chivillo.

    Se cierra el paréntesis creado para darte la razón :-))

    ResponderEliminar
  11. Jajajaja me encanta, es que tienes un arte infinito redactando entradas, que amenas las haces, y luego claro preparas un plato tan sencillo y a la vez tan rico que no me queda más que aplaudirte hasta que me salga humo de las manos.

    Que maravilla tiene que ser tener tu propio huertito y tus gallinitas, y coger los huevos frescos, quizás cuando sea viejita pueda hacer eso en algún pueblo "perdido"

    Besotes y feliz finde

    ResponderEliminar